Carlos Silvestri: “Queremos fundamentar las victorias con un buen estilo de juego”

Carlos Silvestri se prepara para dirigir a Cantolao por tercer año consecutivo. El entrenador que instaló al ‘Delfín’ en Primera División comparte su evaluación del debut en la máxima categoría profesional.

A inicios de 2016, Carlos Silvestri llegó a la Academia Cantolao para asumir la responsabilidad de conducir al primer equipo hacia el objetivo de clasificar a Primera División. En su primer intento, acertó. El equipo se coronó campeón de Segunda División y ascendió a la máxima categoría del fútbol peruano. Enseguida, Carlos Silvestri entró en la historia deportiva de la institución. Ahora, con el respaldo de una directiva que cree en los procesos, el entrenador de 45 años encara su tercera temporada a cargo del plantel profesional. Antes del inicio del Descentralizado 2018, Silvestri desmenuza la campaña del año 2017 y se entusiasma con el nuevo reto que se le presenta. Siempre, con un buen estilo de juego.

Luego de lograr el título de Segunda División y el consecuente ascenso, usted es ratificado en el cargo. ¿Qué significó el reto de convertirse en el primer entrenador de la Academia Cantolao en Primera División?

Fue una gran responsabilidad para estar a la altura de las circunstancias. El torneo de Segunda fue bastante difícil, pero la apuesta fue interesante por la juventud del plantel. Cumplimos el objetivo y se me ratificó en el puesto. Por eso, estoy muy agradecido a don ‘Kiko’ Mandriotti, a la familia Mandriotti, a Raúl Meza (gerente deportivo), por apostar por el trabajo en el tiempo. Obviamente, eso demanda mucha responsabilidad. Creo que he podido corresponder a esa confianza. He tratado de hacer lo mismo con los jugadores jóvenes del plantel: sostener una estructura a lo largo del tiempo. Todos hemos sido coherentes y hemos podido mantener una hoja de ruta que pocos equipos lo hacen.

Dentro de esa coherencia que comenta, ¿mantener la base del plantel campeón que consiguió la promoción representó un primer acierto?

Fue un acierto para mí y la interna de nuestro equipo. Teníamos que preservar la identidad del equipo. Eran chicos que solo necesitaban la oportunidad para demostrar todas sus condiciones. Con cinco refuerzos que trajimos, que iban a sumar esa cuota de experiencia, logramos conjugar un equipo muy bonito y eficiente.

La primera victoria de Cantolao se produjo tras una goleada por 4-1 ante Sporting Cristal. ¿Cómo se festejó en el vestuario? ¿Aquel triunfo los invitó a creer aún más?

Lo bueno toma tiempo y ese partido llegó en el momento indicado. Era el rival que necesitábamos en ese momento. Fue un impulso. El equipo tomó confianza, aire. Nos llenó de convicción. Sabíamos a qué apuntábamos. Ese partido fue la primera victoria de Cantolao en Primera División ante uno de los rivales más importantes del medio. Fue un triunfo categórico. Comenzamos a creer mucho más. Era importante mostrar señales visibles no solo en el estilo de juego, sino en un resultado de esa connotación. Traía la conjunción de la victoria y el funcionamiento. Ante los equipos tradicionales, que hacen una inversión muy grande como Universitario, Alianza, Sporting Cristal, y que siempre son termómetros importantes, salimos airosos.

De hecho, Cantolao fue el único equipo que no perdió ante el campeón nacional: Alianza Lima. ¿Este indicador respalda lo hecho en la campaña anterior?

Claro que sí. Superamos también a la ‘U’, que venía con opción en la última fecha del campeonato. Pudimos vencer a Sporting Cristal dos veces. Eso también habla muy bien del equipo en partidos de exigencia. Tuvimos dos partidos muy bien disputados contra Alianza Lima, realmente muy parejos.

Luego de una correcta participación en el Torneo de Verano, vinieron rachas complicadas en el Apertura y Clausura. ¿Qué obstáculos les impidieron alcanzar una mejor cosecha de puntos?

No nos fue bien en el inicio del Apertura. Ganamos el primer partido. Luego tuvimos cinco derrotas consecutivas. Así fue la racha hasta que volvimos a ganar. Tuvimos poca fortuna en cerrar partidos que los teníamos prácticamente definidos. Lo positivo fue que el equipo se mantuvo bien. Se hizo un grupo humano muy fuerte. Tuvimos mucha tolerancia ante esa situación. El equipo se hizo fuerte sobre el final. Fuimos un equipo de resistencia, bien librado. El cierre del equipo, al final de temporada, dio muestras de eso. Supimos corregir a tiempo y pudimos darle vuelta a la situación.

¿El análisis interno que hacía con su comando técnico apuntaba a la poca relación que había entre el juego y los resultados, sobre de todo en condición de local?

Sí. El funcionamiento y el resultado no se llevaban de la mano. Lo bueno que se mantuvo en la campaña es que el estilo nunca cambió, ni por el resultado, ni por las situaciones adversas. Mantuvimos el buen trato al balón. Después, pudimos obtener victorias importantes sobre el final que nos dieron la tranquilidad.

¿Siempre confiaron en que se quedarían en Primera?

De todas maneras. El calendario era difícil. Pero cuando haces las cosas con propiedad, cuando hay confianza en lo que desarrollas, las cosas se consiguen. No hay techo. Vimos cada partido como una oportunidad. En lugar de ponernos dramáticos, veíamos que cada partido era la posibilidad que necesitábamos para ser mejores y marcar una diferencia.

Denilson Ramírez (98) fue uno de los juveniles que aportó más a la Bolsa de Minutos, al igual que Carlos Cabello (97). ¿Cuánto espacio tendrán los futbolistas más jóvenes de Cantolao en el plantel profesional?

Son parte fundamental del equipo. Denilson y Cabello son chicos privilegiados dentro del equipo que van a tener mucha oportunidad nuevamente con nosotros. 2018 es un año de consolidación para ellos. Así como ellos vienen otros jóvenes jugadores que lo han hecho bastante bien. No descuidamos a ningún jugador. Cantolao es un equipo que apuesta por sus divisiones menores. Es un sello distintivo que tenemos sobre otros equipos. Queremos darle oportunidad a nuestro universo de jugadores para que puedan jugar en Primera División.

¿Qué lo motiva a continuar con el proyecto de Cantolao en el fútbol profesional?

Me gusta mucho la confianza de la directiva. Al día siguiente del último partido, ‘Kiko’ me propuso continuar. Hay retos por conseguir con Cantolao. Todavía falta terminar de desarrollar el plan. La permanencia de jugadores, a pesar de que tienen opciones de otros equipos, motiva a seguir ilusionándose. Somos un equipo que tiende a crecer y que quiere ganarse una posición importante en el fútbol peruano. Queremos seguir creciendo como institución.

¿Cómo competir contra planteles mejor armados? ¿Pasa por consolidar el modelo de juego?

Hay equipos que tienen un poder de inversión muy grande. Tienen otro tipo de facilidades. Nosotros tenemos la ventaja de que hay un funcionamiento ganado. Hay un estilo definido. Trataremos de suplir las ausencias con los jugadores que tenemos. Entre Manzaneda y (Jeferson) Collazos se nos fueron 23 goles que hay suplirlos bien. Fuimos un equipo que sufrimos en la definición durante algunas partes del campeonato. No podemos salir de nuestra realidad económica. Eso también es importante porque tampoco se puede gastar lo que no se tiene. Dentro de la situación coyuntural de la institución, tratamos de ser un equipo fuerte. Somos un equipo que juega bien al fútbol, luchador, y que no será fácil para nadie.

¿Seguiremos viendo un Cantolao con buen trato de pelota?

Siempre. Soy un apasionado por el buen juego. Cada futbolista que viene a Cantolao tiene que jugar muy bien. Este es un estilo que predomina. Nosotros no ganamos sin saber cómo ganamos. Queremos fundamentar las victorias con un buen estilo de juego, que nos respeten porque sabemos a qué jugamos. Esa fue la gran diferencia de nuestro equipo del año pasado. A veces no se nos daba el resultado por tratar de hacer un estilo coherente con nuestros jugadores. No es fácil mantenerlo. A veces los resultados te llevan a confundirte un poco. Dentro de todo, siempre mantuvimos el espíritu de buen juego. La garantía del buen juego siempre va a estar.

Aterrizando las experiencias anteriores, ¿el objetivo es más ambicioso esta vez?

Sí. Me guío por la frase de (Diego) Simeone: “Partido a partido”. Partido a partido vas llegando al sueño que uno quiere. Queremos superar la actuación del último campeonato. No será fácil. Será una batalla de principio a fin. Pasaremos todo tipo de situaciones sobre el final de año, como siempre. Esperamos llegar, Dios mediante, a un torneo internacional. Es un objetivo que tenemos, fundamentado en el buen juego y en consolidar jugadores. Haremos un trabajo planificado que traiga buenos dividendos sobre el final del campeonato.

Cantolao es un equipo que quemó etapas para llegar al fútbol profesional. Transitó por todas las categorías. No dio saltos tan grandes. ¿Lo considera una ventaja?

Sí es una ventaja. Hicimos bien las transiciones. Cada campeonato tuvo efectos positivos, pero también pasaron muchas situaciones de aprendizaje en el camino. Cantolao ha hecho historia. Es un equipo que puede seguir haciendo historia. Va en constante crecimiento. Eso habla de la calidad de personas que lo manejan y la calidad de jugadores que tenemos, con un espíritu de progresar. Es un equipo que debe quedarse en el sistema del fútbol peruano. Cantolao le hace bien al fútbol peruano. Es un equipo que rompe el molde. Es un equipo que tiene muchas academias a nivel nacional. Uno sale a la calle y ve a niños con la camiseta de Cantolao. Todo está creciendo en forma gigantesca. Inclusive, veo chicos que prefieren irse a Cantolao en lugar de equipo tradicionales. Eso habla bien de la connotación que la institución va teniendo a nivel nacional y profesional.

¿Sostener el proceso es la principal fortaleza de Cantolao?

Sí. Debemos ser los privilegiados en mantener una coherencia a lo largo del tiempo en un equipo profesional. Este es mi tercer año. Hay un tiempo, un mensaje que pocos equipos del medio lo mantienen. Es más común en Europa. Aquí, en Perú, es más complicado. Algo que debería ser normal pasa a ser algo atípico. Somos excepción a la regla. Por eso, estoy agradecido y me siento muy cómodo en Cantolao. Trato de volcar esa gratitud en cada día de trabajo para estar a la altura de la oportunidad.