Copa de la Amistad: “Es un torneo que nunca hemos parado ni en la época del terrorismo”

Dante Mandriotti ha conducido el timonel de la Academia Cantolao durante los 34 años de vida institucional. Desde su posición como presidente y fundador, revela detalles de la 33º Copa de la Amistad y reflexiona sobre el progreso del club, donde resalta la proyección en el fútbol profesional.

Renzo Pucce-Prensa Academia Cantolao

Han transcurrido más de tres décadas desde la concepción de aquel emprendimiento bienintencionado de un grupo de padres de familia en respuesta a la necesidad enérgica de practicar deporte por parte de sus pequeños hijos. Un equipo de fulbito en La Punta -conformado por 21 chicos- resultó de la iniciativa paternal, que hoy se manifiesta en más de 60 sedes a nivel nacional: la Academia Deportiva Cantolao.

Son más de 30 años de vida institucional, mismo espacio de tiempo que ha dedicado íntegramente Dante Mandriotti (69 años), el presidente y fundador, para encontrarse en este punto. Siempre acompañado por grandes gestores, ha sido el adalid encargado de direccionar el barco porteño, en medio de mareas altas y bajas, hacia aguas internacionales y al cual, le destina todo el apoyo y paciencia que necesite. Es parte de su vida y no amerita otra comparación de su relación como de padre-hijo.

En este puñado de reflexiones y pensamientos, Dante Mandriotti habla sobre la complejidad de la organización de la Copa de la Amistad en su 33º edición debido al estado de emergencia vigente en el Callao y todos sus componentes entre los que aparece Messi. También pisa el terreno de la Copa Perú, donde el plantel de la Academia logró el subcampeonato y el ascenso a Segunda División. Mira el futuro y visualiza a Cantolao en la máxima división del fútbol peruano. Comprende que la proyección al profesionalismo representa otra esfera y no se desprende del alcance de las posibilidades económicas del club. Sin embargo, la campaña 2015 y el buen crédito de la institución lo tranquilizan. Al final, los más beneficiados serán los canteranos.

Cantolao, la Copa de la Amistad y la Copa Perú, absolutas ganadoras en su trono de las sorpresas más grandes de su vida.

¿Qué novedades presentará la 33º edición de la Copa de la Amistad?

Es una edición que la hemos hecho con bastantes problemas porque el Callao, donde hacemos la ceremonia inaugural, se encuentra en estado de emergencia y por lo tanto, preocupa a los equipos extranjeros -muchos han desistido por el mismo estado-. A pesar de ello, nosotros realizamos el torneo. La inauguración va a ser en La Punta, un distrito muy tranquilo. Pero, igualmente la provincia del Callao se ve afectada por un tema de violencia y por supuesto, la Copa de la Amistad se perjudica por este valor. Tenemos la suerte ahora de estar en el distrito de Chorrillos. Hemos tenido un acercamiento con el alcalde, que es una persona que le gusta el deporte. Tiene estadios importantes. Más estadios que el Callao tiene Chorrillos, una población mucho más pequeña, pero se nota que ha sido una gestión bastante deportiva y nos permite trasladarnos a ese lugar para la Copa de la Amistad. Vienen equipos extranjeros, 7 países. Es un torneo que nunca hemos parado ni en la época de terrorismo. Goza de mucho prestigio y valores agregados, que permiten que el torneo se desarrolle igual todos los años.

¿Cuántos equipos competirán?

Son más de 250 equipos de todos los departamentos del país. Del extranjero vienen 7 países, en diferentes categorías. Entre los equipos destacados están River Plate (Argentina), Corinthians (Brasil) y Defensor Sporting (Uruguay).

¿Qué comentarios le transmiten las delegaciones extranjeras sobre el torneo?

Comentarios muy positivos. Es un torneo muy ordenado, goza de mucho prestigio. Una semana antes sabes con quién juegas el primer y último partido porque anticipadamente te dan toda la programación del torneo y lo continúan con mucho orden. Hay un comité que tiene mucho tiempo en el torneo, que lo preside Gerardo Shimokawa y es una garantía de orden, disciplina, muchas cosas.

¿Cuál es la finalidad de organizar este tipo de campeonatos?

Promocionar a los jugadores jóvenes. Tenemos un soporte importante de experiencia, muchos valores organizativos y personas que tienen grandes conocimientos y colaboración.

Por la cantidad de delegaciones y el trabajo logístico que implica, ¿es el torneo de mayor envergadura a nivel de menores en el Perú?

De hecho. Largamente, no creo que haya alguno que se nos acerque en el tema internacional. Un torneo que tiene cerca de 5000 jugadores y lo hacemos en el transcurso de una semana con factores de todo tipo. Se trasladan delegaciones extranjeras, que vienen a participar, y muchas de provincias. Hoy en día, la presencia provinciana es importantísima en este tipo de torneo, además de los clubes importantes como Sporting Cristal, Universitario, Alianza Lima, que participan activamente, entre otros tantos.

¿En qué radica el éxito del certamen para que haya logrado perdurar en el tiempo?

La organización del evento. Este torneo difícilmente no se puede organizar tan fácilmente porque se juegan más de 500 partidos en el transcurso de una semana con traslados a diferentes lugares. Hoy, Lima está tan grande que es difícil. Pero, traslado, puntualidad, los árbitros son de la CONAR –federados de la Federación Peruana de Fútbol- y la organización en sí. Lo que más vale es la organización y el prestigio que tiene Cantolao organizando eventos por 33 años.

Messi fue uno de los jugadores internacionales que disputó la Copa, ¿qué recuerda de su visita?

Vino con Newell’s Old Boys de Argentina. Fue hospedado en la casa de una familia en Pueblo Libre, que era de Cantolao –tipo intercambio- y la pasó muy bien. Tuvo una gran experiencia, en la que quería comer verduras, frutas; era un tipo que cuidaba mucho su alimentación. Desde pequeño, estaba cuidando su cuerpo para ser un gran profesional y hoy lo es. Como anécdota, comió pollo a la brasa y le hizo daño. No estaba preparado para ese tipo de frituras.

El 2015 marcó la incursión de Cantolao en la Copa Perú, ¿qué demostró la Academia con el subcampeonato?

Fue una experiencia muy importante. Yo tengo tantos años en el fútbol y ha sido la experiencia más grande que he tenido. En cuanto a los problemas, las adversidades, las garantías, la cantidad de defectos que tenía la Copa Perú. Un torneo bastante agotador, de mucha tensión, riesgo y porque se jugaban partidos que eran cancelatorios: tú perdías y quedabas eliminado; las etapas van pasando. Cantolao llegó a la final, hizo una destacada actuación desde el inicio. Nos sentimos contentos de haber llegado al segundo lugar. Estamos en Segunda profesional, pero por poco estuvimos para ganar el ascenso a Primera División.

¿Cómo estará conformado el plantel para la Segunda División?

Va a ser un plantel muy competitivo. Ya tenemos conformado una base de los que jugaron el año pasado más nuevas incorporaciones. Lo que pretendemos es ser grandes protagonistas, pelear por los primeros lugares y poder ascender. El equipo está preparado para eso con un nuevo comando técnico y nuevos aires. Es un torneo diferente a la Copa Perú porque da la posibilidad de jugar 30 partidos y la sumatoria es la que te hace ganador. Esta categoría la hemos conseguido para que los mismos chicos de la cantera participen. Tenemos para que jueguen 30 chicos de Cantolao en Segunda División.

¿Desde cuándo tenía en mente proyectar a Cantolao en el fútbol profesional?

Recientemente. No hace más de dos años. Cambiaron las reglas de la Copa Perú en cuanto a las edades y eso permitió que nosotros podamos apostar. Asimismo, los jugadores tenían que ser de la zona y jóvenes. Y no creo que nos equivocamos porque hemos dado una buena campaña el año pasado.

Cantolao será el plantel más joven en el torneo promocional, ¿traerá gente de experiencia?

Definitivamente. Va ser un plantel joven porque hay un tema de la reglamentación de las edades. Ya sabemos que va a ser un equipo que va a tener sólo 4 ó 5 libres (mayores de 25 años). Contrataremos a 5 ó 6 libres, que sean importantes para reforzar.

¿Cantolao se encuentra en condiciones de ser un club autosostenible en el fútbol profesional?

Sí, porque hay algunos sponsors que han anunciado la posibilidad de participar. Además, Cantolao es muy prestigiada. Hemos demostrado en este torneo que hemos pasado adversidades durísimas como no jugar en el Callao por falta de garantías, jugar al mediodía en campo sintético, violencia en Tumbes –tuvimos que salir corriendo con la policía- y mil cosas. Eso fortaleció a la marca, dirigencia y jugadores. En esta campaña del 2016, Cantolao está mejor que antes.

¿Cómo la competencia profesional en Segunda se traducirá en el desarrollo de los canteranos?

De acuerdo a las reglas de Segunda División, los chicos tienen que ser promocionados y tendrán su sueldo correspondiente según los ingresos que tengamos. Estamos a la espera de varias posibilidades de presupuesto e ingresos. Tenemos una gran cantidad de jóvenes que están esperando esa gran oportunidad de jugar. Pero, no creo que tengamos problemas económicos. Siempre tenemos la capacidad, no de pagar mucho, pero pagar lo necesario que nos permita continuar.

¿Cuáles son los objetivos institucionales de cara al futuro?

Si logramos el ascenso, tendríamos que dividir a Cantolao en dos partes: continuar con la Academia, que tantos éxitos nos ha dado en estos 33 años y armar un club profesional como una sociedad anónima. Ya sería un club profesional de orden privado. Ahora es un club de Segunda División, promocional, que también tiene que jugar con jugadores con contrato.

¿Qué aspectos han convertido a Cantolao en uno de los principales clubes formadores del Perú?

La continuidad de tantos años y la gran cantidad de buenos jugadores. El fútbol peruano ha tenido más de 80 jugadores en Primera División, que jugaron de jóvenes en Cantolao. Permitió su formación y hoy juegan exitosamente en muchos equipos de Primera, Segunda y algunos en el extranjero.

Son más de 30 años de vida institucional, ¿cuál ha sido el motor de su gestión?

De empezar con 20 chicos y mira ahora lo que tenemos. Tenemos cerca de 60 sedes en Lima, otras tantas en provincia y eso nos permite tener una población inmensa de buenos jugadores. Lima creció y tuvimos que descentralizarnos. Eso ha permitido el desarrollo de Cantolao.

Cantolao también se interesa por el bienestar social de niño y jóvenes, ¿qué iniciativas se han implementado al respecto?

El tema social lo mantenemos desde el inicio. Siempre hemos aportado chicos sin ningún tipo de recursos a Cantolao. Les hemos dado la oportunidad que sean futbolistas en el tiempo, de viajar y obtener otros beneficios como colegio y una pensión. Cada día incrementamos nuestra posición social, más que venimos del Callao, que tiene bastante pobreza. Estamos comprometidos en seguir apoyando a esta población y aquellos que vengan de otros lugares.

Los éxitos profesionales y en otros ámbitos de la vida de cada uno de los chicos formados en Cantolao, ¿es la satisfacción plena del deber cumplido?

Siento que sí. Te dejan una satisfacción emocional en la que hemos apoyado a alguien para ser futbolista o buena persona y eso nos complace más que el dinero muchas veces.